A solo quince minutos del centro de Cusco, escondido entre campos de cultivo y cerros suaves, se encuentra un lugar que parece sacado de un cuento: el Humedal de Huasao. No es un sitio arqueológico, ni un museo, ni un parque de atracciones. Es algo más difícil de definir. Es un espacio vivo, donde la naturaleza, el arte, el cine y la espiritualidad andina conviven en armonía. Y lo mejor: cualquiera puede visitarlo, entenderlo y disfrutarlo, sin necesidad de ser experto en nada.
Este humedal, ubicado en el distrito de Oropesa, en la provincia de Quispicanchi, es uno de los pocos ecosistemas de su tipo que quedan en los alrededores de Cusco. Durante años estuvo en peligro por la expansión urbana y la contaminación, pero gracias al esfuerzo de la comunidad local y de artistas como Juan Challco Chura escultor, hoy es un destino emergente, amado por viajeros curiosos, familias, fotógrafos y amantes del ecoturismo Cusco.

Dónde está y cómo llegar al Humedal de Huasao
El Humedal Huasao Cusco está a pocos kilómetros del centro histórico, en la carretera que conduce hacia el sur de la ciudad. Es tan accesible que muchos se sorprenden al descubrir que un refugio natural tan tranquilo está tan cerca del bullicio.
La pregunta más buscada por los viajeros es cómo llegar Humedal Huasao. Puedes hacerlo de varias formas: en taxi (el más cómodo), en transporte público (colectivos que salen desde la avenida de la Cultura con dirección a Huasao o Tt’iyoc), o con un tour que incluya transporte y guía. El camino final es una caminata suave de diez minutos por un sendero de tierra, señalizado con carteles hechos por la comunidad.
Si prefieres que todo esté organizado —sin tener que preguntar rutas, precios o horarios—, un tour con Top Inka Travel te lleva directo, te explica el contexto histórico y ecológico del lugar, y te cuida desde el inicio hasta el regreso. Ideal si viajas con niños, en pareja, o simplemente quieres disfrutar sin preocuparte por los detalles logísticos.
Precio de entrada y qué incluye
El precio entrada Humedal Huasao es simbólico:
- Adultos 2 soles peruanos (0.6 dólares americanos).
- Niños (de 3 a 10 años) 1 sol peruano (0.3 dólares americanos).
Este dinero va directamente a la comunidad que cuida y mantiene el lugar, lo que lo convierte en una visita no solo bonita, sino también responsable.
No hay taquillas electrónicas, ni reservas online. Solo llegas, pagas en la entrada (aceptan efectivo) y entras. Es un sistema sencillo, transparente y cercano, que refleja el espíritu del lugar: auténtico, sin pretensiones, hecho con el corazón.
Qué ver y hacer en el Humedal de Huasao
Lo primero que llama la atención son las esculturas Humedal Huasao. Grandes, coloridas, inesperadas. Hay una de Groot Cusco, el icónico personaje de Guardianes de la Galaxia, con los brazos abiertos como si te diera la bienvenida. Hay Ents de El Señor de los Anillos, cóndores gigantes, dioses andinos y hasta un Yoda escondido entre las cañas. Fueron creadas por Juan Challco Chura escultor, un artista local que soñó con convertir este humedal en un puente entre el cine, la mitología y la naturaleza. Y lo logró.
Pero más allá del arte, el verdadero protagonista es el ecosistema. Este humedal alberga una rica flora y fauna Huasao. Entre las totoras —esas cañas altas que susurran con el viento— viven patos andinos, gallaretas, garzas, zambullidores y una infinidad de aves migratorias que hacen de este lugar su hogar temporal. Es un paraíso para quienes aman la observación de aves, la fotografía natural o simplemente sentarse en silencio a contemplar.
Uno de los momentos más mágicos del día es el atardecer Humedal Huasao. Cuando el sol se pone, el cielo se tiñe de naranja, rosa y morado, y el agua refleja cada cambio de color como si fuera un espejo del cielo. Muchos viajeros vienen solo por esto, y terminan quedándose horas, sin darse cuenta.
Actividades
También hay actividades Humedal Huasao para los más aventureros. Puedes alquilar cuatrimotos Huasao y recorrer los senderos cercanos, sentir el viento, la tierra, la libertad. O simplemente caminar por los miradores de madera, leer un libro bajo la sombra de un árbol, o tomar fotos desde todos los ángulos posibles.
Y si te interesa lo espiritual, en ciertas fechas —especialmente en ceremonias de Pachamama o Inti Raymi— se realizan rituales con tradiciones chamánicas Cusco, como lecturas de hojas de coca, ofrendas florales o sahumerios. No son todos los días, pero si coincides, es una experiencia profunda, auténtica, lejos de lo comercial.

Por qué el Humedal de Huasao es un ejemplo de turismo comunitario y sostenible
Este lugar no fue creado por el Estado ni por una empresa turística. Fue rescatado, protegido y embellecido por la comunidad de Huasao, con el apoyo de artistas, biólogos y guías locales. Es un ejemplo vivo de cómo el turismo puede ser una herramienta de conservación, no de destrucción.
Cada escultura, cada sendero, cada cartel explicativo fue hecho con materiales locales y con el conocimiento ancestral de quienes viven aquí. Visitar el humedal no solo es disfrutar de un paisaje bonito: es apoyar un modelo de ecoturismo Cusco que respeta la tierra, la cultura y a las personas.

Consejos para tu visita
Lleva ropa cómoda, bloqueador solar, gorro y agua. Aunque está cerca de la ciudad, el sol en Cusco es intenso, y caminar bajo él requiere cuidado. Lleva tu cámara o celular con batería cargada —este es un lugar hecho para fotos—, y sobre todo, lleva curiosidad. Este no es un sitio para recorrer rápido. Es para detenerse, mirar, escuchar, sentir.
Si quieres entender mejor lo que ves —por qué hay un Groot en medio de un humedal andino, qué significan las ofrendas junto a las esculturas, o cómo la comunidad logró salvar este ecosistema—, entonces un guía hace la diferencia. En Top Inka Travel saben que este lugar no se explica solo. Se vive. Y ellos te ayudan a vivirlo en profundidad, con respeto y con alegría.

Una visita que no esperabas, pero que no olvidarás
El Humedal de Huasao no está en todas las listas. No es Machu Picchu. No es Sacsayhuamán. Pero quienes lo descubren, rara vez lo olvidan. Es uno de esos lugares que te recuerdan que viajar no es solo ver lo famoso, sino también dejarte sorprender por lo inesperado.
Es arte en la naturaleza. Es cine en los Andes. Es tranquilidad a minutos de la ciudad. Es magia hecha humedal.
Y si necesitas que alguien te lleve, te cuide, te explique, te haga sentir que estás exactamente donde debes estar… Top Inka Travel está ahí, como siempre, con la calma, el conocimiento y el cariño de quienes aman su tierra y quieren compartirla bien.








